El domingo (13 de julio) en el MetLife de Nueva York/Nueva Jersey y ante 81.118 espectadores, el partido con más aficionados en todo el certamen, el Chelsea logró un hito que quedará para siempre en los libros de historia al coronarse campeón del primer Mundial de Clubes de la FIFA ampliado a 32 equipos con una sobresaliente y contundente victoria 3-0 sobre PSG, equipo que maravilló durante toda la temporada y parecía imbatible.
El conjunto dirigido por Enzo Maresca desde el inicio con un gran planteamiento táctico junto con la entrega total de sus jugadores, intensidad y presión alta, en el campo de juego anuló al Paris Saint-Germain de Luis Enrique que no fue ni la sombra del equipo que venía de apabullar al Real Madrid en las semifinales.
Y sumado a un Cole Palmer en modo legendario que marcó dos golazos (definiciones similares) en un lapso de ocho minutos y firmó una deliciosa asistencia para la anotación del refuerzo de impacto inmediato João Pedro, el Chelsea redondeó un primer tiempo demoledor y consagratorio.
TE PUEDE INTERESAR: La programación de los mágicos conciertos bajo la luz de las velas “Candlelight Concerts” para julio en Orlando
